Myriam

 

A partir del programa Líderes para el Aprendizaje, impulsado desde Proyecto Educar 2050, Azucena, directora de escuela Bernardo de Monteagudo de la Provincia de San Juan, nos recomendó a Myriam, maestra de grado.

¿Qué te llevó a enseñar?

Desde muy pequeña jugaba a la escuelita, siempre fue mi deseo ser docente, me apasiona poder llegar al otro y ver en sus ojos ese brillo que se refleja cuando estoy transmitiendo algún conocimiento, desde lo más insignificante hasta lo más complejo.

Me gusta aprender de la gente, observarlos, mirar sus reacciones ante estímulos, circunstancias del a día .Me interesan sus vivencias, sus historias, me preocupo y sufro con sus dolencias y celebro sus triunfos, siempre fui así.

Me gusta decir que “sí puedo” ante los desafíos, investigo, averiguo, trato siempre de dar más de lo que puedo, a veces me equivoco,  pero sigo…y creo que eso me llevó a enseñar, el deseo de aprender del otro, el deseo de intentar, de seguir, de mejorar, eso fue.

¿Cómo te asegurás que todos tus alumnos aprendan y mantenerlos motivados?

Siempre pienso en el grupo en general, pero trato de detectar la falencia, lo que más está costando, lo que no pudieron captar. Una vez detectado el problema, busco recursos que a mí me movilicen, me pongo en el lugar de ellos. A veces lo practico con mi familia, lo comento con ellos.

Casi siempre en esas charlas mis hijos me cuentan experiencias vividas con sus docentes, lo averiguo, y si me sirve lo aplico, escucho a mis colegas, leo, investigo en Internet, dedico mucho tiempo buscando recursos novedosos, me gusta mucho aplicar las Tic.

¿Cómo fue tu clase más creativa?

Una de ellas fue la de Ortografía: no lograba que aprendieran acentuación entonces descargué un video con un juego, lo pasé en la notebook y al mirarlo comenzamos a jugar. Tenía una canción muy contagiosa, de hecho la repetían y la cantaban en las otras clases. Crearon un texto en Word y pudimos imprimirlo. Esa fue una, casi siempre que aplico las Tics, me dan buenos resultados.

¿Cómo hacés para no cansarte de la rutina?

Mis clases no son rutinarias, ya que me considero una docente muy inquieta. No siempre estamos en el salón de la misma forma. A veces mi salón de clases es la plaza, el patio, el laboratorio, el salón de actos, la sala de informática. No soy estructurada, cuando me sale o se me ocurre una idea…..no se salva ni la directora.

¿Qué es lo más valioso que aprendés/aprendiste de tus alumnos?

De mis alumnos…todo. A ellos les debo mi deseo de seguir. Son mi fuente de inspiración.

¿Cuáles son tus desafíos?

Mis desafíos son poder llegar a cada niño, ayudarlos a que no regresen a sus casas vacíos, aburridos, desanimados. Verlos en el secundario, que sus madres me visiten y me cuenten que están entusiasmados me llena de orgullo.

Ese es mi desafío, que salgan, que sigan adelante y sean uno más de la sociedad. Que no se sientan inferiores, que puedan sentarse y charlar de cualquier tema con cualquier niño como ellos.

¿Alguien que te inspire?

La madre Teresa de Calcuta.

María Montessori.

 

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